El debate sobre la naturalidad de los alimentos que consumimos habitualmente lleva muchos años sobre la mesa. El hecho de que un producto sea natural u orgánico parece que es un plus para incluso venderlo a un precio más elevado, sin embargo, ¿hasta qué punto podemos fiarnos de que un producto es completamente natural?

Más allá del debate político que se ha generado sobre los transgénicos y su utilización a nivel mundial, lo cierto es que los alimentos más básicos y cotidianos han sido modificados durante todos estos años convirtiéndose en lo que hoy en día conocemos. Sí, las sandías no siempre han sido así, y como ellas muchas otras frutas y verduras que antes tenían un tamaño más reducido o contenían menos sustancia alimentaria.

Estas modificaciones han convertido la fruta en lo que conocemos hoy en día, pero evidentemente hablamos de un proceso muy largo, hablamos de miles de años en la mayoría de casos, otros, como es el caso de la sandía, de algunos siglos. Descubre por ti mismo la evolución que han tenido 6 alimentos que comes habitualmente, ¿reconocerías alguno en su estado natural?

Así son los melocotones que conocemos actualmente, con unos 10 centímetros de diámetro aproximadamente. Aunque lo cierto es que los melocotones hoy en día son un 64% más dulces y más grandes que los melocotones originales

En realidad los melocotones tenían la apariencia de una cereza hace miles de años, con un tamaño de 2,5 centímetros de diámetro aproximadamente y mucho menos dulce

Con el maíz ha ocurrido exactamente lo mismo, nosotros lo conocemos inflado, pero no siempre ha sido así

Hace años, el maíz sólo tenía el 1,6% de azúcar y era mucho más seco y pequeño

Las zanahorias resaltan por su color anaranjado, pero no siempre fueron así

Antiguamente eran finas y de un color mucho más blanquecino

La berenjena que conocemos, púrpura por fuera, es sólo la especie “domesticada”

Aún hoy se pueden encontrar berenjenas salvajes que tienen, como veis, una forma totalmente diferente:

El plátano es blandito, fácil de comer y de pelar

Pero esta fruta, original de Nueva Guinea, era muy diferente 10.000 atrás. Tenía muchas semillas duras y una piel mucho más rígida

Hoy encontramos en todos lados las sandías sin pipas, para así disfrutar de más fruta

Sin embargo, fijaros cómo era la sandía en el siglo XVII, prácticamente todo era corteza. Este cuadro de Giovanni Stanchi ha dejado constancia de la apariencia de la sandía años atrás

Fuente: boredomtherapy