Los accidentes domésticos se producen con más frecuencia de la que imaginamos y muchas veces tienen consecuencias verdaderamente graves. Tener cautela cuando hagamos actividades con más riesgo, como por ejemplo ducharnos o cocinar, es fundamental, así como tener cuidado con las velas, los aparatos electrónicos, etc.

Hay algunas situaciones que si se dieran dentro de nuestra propia casa no sabríamos bien cómo actuar, ya que no nos imaginamos que “eso pudiera ocurrirnos a nosotros”.

Sin embargo, es muy importante que sepamos algunas pautas a seguir, porque llegado el caso, son los pequeños detalles los que podrían salvar nuestra vida y la de nuestra familia.

Una fuga de gas es una de las cosas más peligrosas que nos podemos encontrar en nuestra propia casa. Y si piensas que lo mejor que puedes hacer es tomar el teléfono y ponerte en contacto con los servicios de emergencia, debes saber que estás equivocado.

Hoy compartimos contigo 4 pautas a seguir en caso de que te vieras en esta situación. Esperemos que nunca tengas que ponerlas en práctica, pero no está de más que las memorices bien, por si acaso.

1. Localiza y cierra la llave del gas

No hace falta que te pongas a localizar dónde está la fuga, lo primero que debes hacer es cerrar la llave del gas. Los expertos serán los que localicen la fuga y le pongan remedio.

2. Ventila la casa abriendo puertas y ventanas

Si la fuga es de gas butano, asegúrate de ventilar las zonas bajas de la casa, ya que ese gas pesa más que el aire. Si por el contrario se trata de gas natural, ventila sobre todo las partes altas de la casa, ya que ese gas pesa menos que el aire por lo que está en lo alto de la habitación.

3. No uses electricidad

No acciones ningún interruptor ni enciendas ningún aparato eléctrico, ya que podría generarse un chispazo que explotara con el gas. Tampoco desenchufes de la corriente los aparatos que ya están encendidos. Es mucho mejor que antes de salir de casa bajes la palanca general de toda la casa, así no hay riesgo de chispazos.

4. Llama a los servicios de emergencia, pero no desde tu casa

Las ondas del teléfono también pueden ser contraproducentes. Lo mejor que puedes hacer es salir a la calle para llamar o pedírselo a algún vecino. Cada país tiene un número de emergencias diferente así que es imprescindible que conozcas el tuyo para esta o cualquier otra situación similar.

Para no llegar a esta situación, es importante que se cumpla con un servicio de revisión y mantenimiento. Y, por supuesto, que no se intente reparar ni manipular nada por nuestra propia cuenta.

Fuente: genial.guru, hogarmanía