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Alimentos fermentados: qué son y para qué sirven

24/07/2020
Alimentos fermentados: qué son y para qué sirven

La fermentación en la alimentación es un proceso de conservación que se viene usando en muchas culturas desde hace miles de años. En Europa es relativamente reciente. Básicamente, desde que muchos expertos se han dado cuenta de las grandes propiedades que tienen, por ser una fuente importante de bacterias amigas. Se conoce a la fermentación como el proceso de transformación que tienen los alimentos debido a la acción de diversas bacterias y levaduras. Durante este proceso, los azúcares se convierten en ácidos, alcohol o gas, actuando a modo de conservantes orgánicos.

Quizá no lo sabes, pero en tu día a día consumes una amplia variedad de alimentos fermentados: encurtidos, cerveza, pan o queso son algunos de ellos. Otro que está muy de moda es el Kéfir, que muchos ingerimos en forma de bebida o yogur.

Ventajas de los alimentos fermentados

Una de las principales ventajas de los alimentos fermentados, es que al estar parcialmente descompuestos son muy fáciles de digerir. Asimismo, la pérdida de nutrientes es casi inexistente, con una asimilación de proteínas mucho mayor. Por si esto fuera poco, el proceso de fermentación trae consigo la hidrólisis del ácido fítico, lo que se traduce en una absorción mayor de minerales como el hierro.

La fermentación aumenta la presencia de vitaminas importantes para el correcto funcionamiento del sistema inmune, como por ejemplo varias del grupo B y la K2, un nutriente básico para el sistema cardiovascular y óseo. Por otro lado, con los alimentos fermentados conseguimos fortalecer el sistema inmune, disminuyendo, de este modo, la posibilidad de enfermar de virus o bacterias.

Pero lo que convierte a los alimentos fermentados en algo muy valioso para la salud son sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas. Y es que aumentan la diversidad de bacterias en el intestino, algo necesario para que la flora intestinal se mantenga en buen estado.

Ejemplos de alimentos fermentados

Actualmente, podemos echar mano de muchos productos fermentados, entre los que se encuentran los siguientes:

Kimchi

El kimchi es muy conocido por ser uno de los alimentos más populares dentro de la gastronomía asiática (sobre todo en la surcoreana). Agrupa diversas verduras fermentadas como el rábano o col china, que están condimentadas con especias como el chile o jengibre en polvo.

Kéfir

Esta bebida densa, cremosa, parecida al yogur, ofrece un amplio espectro de bacterias beneficiosas, que constituyen un excelente probiótico. Es, por tanto, estupendo para la salud intestinal, y para aquellas personas con problemas de defensas. Además, los intolerantes a la lactosa lo admiten sin problema, incluso hay estudios que demuestran que el Kéfir puede revertir dicha dolencia.

Kéfir

Miso

Se trata de una pasta fermentada de diferentes cereales como el arroz, trigo o soja con un hongo conocido como Aspergillus Oryzae. El Miso lleva cientos de años empleándose en la medicina tradicional china y japonesa para curar muchas dolencias, aunque en la actualidad se usa para preparar sopas calientes que facilitan la digestión.

Chucrut

El chucrut es un alimento fermentado muy consumido en países como Alemania, Polonia, Rusia o Francia. Se crea a través de la fermentación de hojas de repollo en agua salada, tomándose de acompañamiento de platos como el estofado de cerdo.

Yogur

El yogur es un alimento fermentado con excelentes propiedades para nuestra salud, gracias a su condición probiótica. Cuenta con unos 100 millones de bacterias diferentes que regeneran la flora intestinal, aumentando las defensas de nuestro organismo.

Natto

A la fermentación de la semilla de soja se le conoce como Natto. Se trata de un alimento fundamental dentro de la cultura  japonesa, gracias a su alto valor nutritivo y a su capacidad para digerirse rápidamente. Además, tiene acción anticoagulante, de manera que su consumo favorece a evitar accidentes cardiovasculares.