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Los 3 pasos principales para rehabilitar tu casa

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Puede que quieras darle un simple lavado de cara a tu casa para arreglar pequeños imperfectos y dejarla a tu gusto o puede que necesites prácticamente reconstruir la casa. Sea cual sea tu necesidad, las reformas y rehabilitaciones de las casas siempre son largas y complicadas y traen con ellas muchos imprevistos y dudas.

Siempre recomendamos contar con profesionales para que realicen las tareas, pero si es tan solo una pequeña reforma puedes hacerla tú mismo comprando los materiales básicos necesarios y adquiriendo las herramientas necesarias según el tipo de trabajo. Para obras en exteriores es posible que necesites estructuras que pueden suponer un gran gasto, aunque para abaratar costes siempre puedes optar por andamios en alquiler o adquirir maquinaria de segunda mano.

 En el caso de una gran rehabilitación todo es mucho más complejo, por lo que os dejamos una guía para que tengas claro qué necesitas para comenzar con este cambio en tu hogar.

1.     Toma de contacto

Antes de comenzar una obra tienes que saber cuáles son tus necesidades y posibilidades, con qué espacio y presupuesto cuentas, cómo te gustaría que fuera la casa al terminar la rehabilitación… Es muy buena idea buscar en internet y revistas ejemplos de cómo te gustaría que quedara cada espacio  de tu casa para que sea más fácil exponer tu idea final y no marear al equipo que vaya a realizar la rehabilitación. Desde este mismo paso es importante contar con un arquitecto, que sabrá mirar mucho más allá y ver todas las posibilidades del espacio, además de informarte sobre las necesidades que va a crear tu obra tanto legales como materiales y darte un primer presupuesto.

2.     Solicita presupuestos descompuestos

No te quedes con el primer presupuesto que te mande una empresa, busca menos tres opciones para elegir la que mejor se adapte a tu bolsillo y a tus necesidades. Es importante buscar, comparar y seleccionar la empresa que vaya más contigo.

Es esencial que nos den presupuestos descompuestosporque ahí es donde realmente verás a dónde va cada euro que inviertas y podrás decidir en qué gastar más y que menos. Un ejemplo es en la calidad de los materiales, en este tipo de presupuestos te darán varias opciones y tú decidirás cuál quieres, pero es importante antes de comenzar la obra tener muy claro cuáles van a ser los materiales utilizados. Deja muy concreto todo para que después no haya malentendidos.

Es recomendable que las empresas contratistas visiten la casa para que puedan hacerse una idea del trabajo y los materiales que van a necesitar y realicen un presupuesto más afín a ello. Una vez esté todo lo más claro posible, será decisión tuya elegir una empresa u otra, pudiendo analizarlas mucho mejor sabiendo a qué dedica cada una tu dinero.

3.     Manos a la obra

Claramente antes de comenzar la obra hay miles de tareas más que realizar, pero nos llevaría páginas y páginas contar todas. Una vez hayas decidido el equipo que va a realizar la rehabilitación, hecho todos los trámites legales necesarios y especificado al máximo cada detalle, no queda otra que empezar.

Antes que nada, los contratistas deberán comprobar el estado de las instalaciones como las vigas y las bajantes además de los cimientos de la casa para evitar imprevistos. Es mucho más fácil arreglar primero los problemas  de base a encontrarlos a mitad de camino y tener que volver a abrir paredes o pintar tras arreglarlo. Deja que organicen como van a realizar el proceso y que se pongan a ello en cuanto esté todo listo.

En una rehabilitación hay muchas tareas que hacer, por lo tanto hay que armarse de paciencia y tener claro que es un proceso largo. Las cosas hechas rápidas o las compañías low cost acaban haciéndote perder más dinero. La clave para que tu casa quede tal cual sueñas es que cuentes con un buen equipo que encaje contigo y con tu ideas conforme a tu nuevo hogar.