¿Cuántas veces las tiritas que nos ponemos sobre pequeñas heridas nos resultan muy incómodas o poco resistentes? Al menor movimiento, la tirita se despega y es muy difícil volver a colocarla en su forma original.

Es algo que nos pasa a menudo, pero sobre todo cuando la herida en cuestión es en un dedo de la mano. Y es que cuanto más movimiento tiene la zona, menor es la resistencia de la tirita. El problema está en que olvidamos que las tiritas son completamente flexibles y podemos cortarlas o doblarlas en los puntos justos para asegurar su fijación total. De esta forma, podremos obtener resultados sorprendentes y que sean cómodas a la vez que resistentes.

Como bien sabemos, los japoneses son muy perfeccionistas y ellos mismos nos han traído la solución más fácil y rápida para que nuestras tiritas no vuelvan a despegarse del dedo nunca más. Toma nota de los siguientes pasos, seguro que a partir de ahora no te pondrás las tiritas de ninguna otra manera.

1. Corta cada uno de los extremos de la tirita con la ayuda de una tijera

2. Coloca la herida sobre la almohadilla y después comienza pegando las bandas inferiores

3. Haz lo mismo con las bandas superiores, pegándolas en forma de cruz

4. ¡Listo! La tirita quedará asegurada en el dedo hagas el movimiento que hagas

¿Has visto que rápido y sencillo es? ¡Ponlo a prueba! Quedarás impresionado.

Fuente: Miraquevideo