Hay algunos elementos que se convierten en fundamentales de nuestra casa. Pequeños artilugios sin los que podríamos vivir pero que, siendo sinceros, de una manera mucho menos práctica. Nos hemos acostumbrado a tener todo tipo de comodidades al alcance de nuestra mano, cosas tan simples como el papel de aluminio, que nos ayuda a conservar nuestra comida, o simplemente a evitar que desprenda olores.

El papel de aluminio es una de esas cosas que no falta en ninguna cocina pero que sin embargo solemos desaprovecharlo al utilizarlo únicamente para conservar la comida, ya que en realidad tiene otras muchas utilidades que nos pueden resultar prácticas para nuestro día a día.

Por nuestra parte queremos enseñarte 10 usos diferentes y útiles que puedes darle a este papel. Seguro que así te ahorras más de un quebradero de cabeza. ¿Crees que deberíamos añadir alguno a la lista? Compártelo con nosotros en los comentarios.

1. Limpia las ollas

A veces la comida se pega a las ollas y después cuesta mucho trabajo quitarlo y cuando lo conseguimos, nos damos cuenta de que ha sido a costa de estropear nuestra esponja. A partir de ahora prueba a hacer una pelota con papel de aluminio y pasarla por la superficie, arrasará fácilmente con cualquier mancha o resto de comida.

2. Evita que la comida se queme en el horno

Hay alimentos que cocinamos en el horno y que se tuestan por fuera pero en el interior siguen estando crudas. Para que eso no suceda, cubre la comida con papel de aluminio.

3. Limpia el horno

Si quieres acabar con la grasa del horno, haz una bola de papel de aluminio y pásalo por la superficie. Después haz una mezcla con bicarbonato de sodio y limón, rocíalo por la superficie y déjalo actuar durante algunos minutos. Por último vuelve a pasar la bola de papel quitando cualquier resto y aclara.

4. Adapta las pilas aunque sean de otro tamaño

Si te encuentras en la situación de que te hace una falta una pila de un tamaño determinado pero sólo tienes pilas más pequeñas, prueba a poner la pila pequeña con papel de aluminio, tu aparato funcionará correctamente.

5. Afila tus tijeras

Las tijeras, al igual que los cuchillos, pierden calidad en la hoja y es necesario afilarlos de vez en cuando si queremos que corten como el primer día. Pues bien, para conseguirlo corta un trozo de papel de aluminio y dóblalo varias veces hasta tener un papel más ancho. Cuando lo tengas, haz muchos cortes con las tijeras que quieras afilar, el contacto rápido de la hoja con el papel de aluminio acabaría afilándola.

6. Evita derrochar el calor de una estufa

Si tienes una estufa en casa te habrás dado cuenta de que mucho calor se suele ir hacia la pared y desperdiciarse. Para evitarlo, cubre una tabla de madera con papel de aluminio y ponla detrás de la estufa, en la parte alta.

7. Limpia las cosas de plata

Con el tiempo es posible que las cosas de plata se oscurezcan un poco. Si quieres volver a sacarle brillo, sólo tienes que coger un recipiente, envolverlo con papel de aluminio y agregarle agua caliente y un poco de sal. Sumerge dentro las cosas de plata que quieres limpiar y déjalas durante 20 minutos, después frota con un paño y sécalas. ¡Estarán perfectas!

8. Limpia la parrilla

Después de hacer una barbacoa es importante que dediques algo de tiempo a limpiar la parrilla. Hacerlo es muy fácil, sólo tienes que esperar a que se enfríe y después frotar enérgicamente con un trozo grande de papel de aluminio.

9. Evita que las esponjas de acero suelten oxido

Las esponjas de acero son geniales para limpiar algunas superficies, sin embargo el agua retenida hace que este tipo de esponjas suelten un óxido que puede manchar alguna superficie. Evítalo poniendo un poco de papel de aluminio debajo de la esponja.

10. Limpia la plancha

Con el paso del tiempo es normal que la plancha se acabe ensuciando y tenemos que tener cuidado porque eso nos puede llevar a arruinar nuestra ropa. Para limpiarla, pon una hoja de papel de aluminio sobre una superficie, agrega un poco de sal y pasa la plancha por encima como si plancharas normalmente.

Fuente: Mejorconsalud