Por lo general, estos ingredientes se ponen dentro a una botella de vidrio que luego se llena con el aceite de oliva, y se deja reposar unas semanas. Cuanto más tiempo reposen, más intenso será el sabor. Además, estas hierbas u otros elementos que añadimos al aceite de oliva podemos dejarlos íntegramente en la botella para conservar aún más su sabor, aunque una vez abierto es mejor dejarlo en la nevera o en algún lugar fresco y seco.
Podemos utilizar una gran variedad de alimentos para aromatizar el aceite. Pero no todos resultan igual de válidos para las mismas cosas, por ejemplo, el ajo o la albahaca resultan perfectos para condimentar las verduras; los aceite con laurel, romero o tomillo para condimentar las carnes. El aceite aromatizado con limón es ideal para ensaladas, pescados o mariscos. Por último, el aceite con guindilla es ideal para carnes asadas, pastas y legumbres. ¡Para todos los gustos!
Te enseñamos cómo puedes preparar estos aceites con distintos sabores en casa de una manera sencilla y rápida para disponer de ellos siempre que lo necesites y dar un toque muy especial a cualquier elaboración.
Fuente: PSYmedia
Periodista especializada en decoración. Interesada por todo lo que tiene que ver con el interiorismo y el mundo deco.