Los parques de atracciones son lugares concebidos para la diversión y el ocio, espacios en los que deberían resonar los gritos de alegría y las carcajadas de cientos de niños; pero si por la razón que sea se cierran y se dejan abandonados a merced del tiempo, se convierte en uno de los lugares más siniestros en los que podrías tener la mala suerte de estar.

La pintura desgastada, la invasión de la vegetación, las pintadas o la suciedad son síntomas del destino de estos parques de atracciones que no llegan a ser ni una sombra de lo que fueron y que nos recuerdan un pasado que no va a volver. Atrévete a pasear por estos espacios y dinos, ¿no te dan miedo?

1. Spreepark, Berlín (Alemania)

Este parque se inauguró originalmente en 1969 con el nombre de Plänterwald y como el primer y único parque de atracciones del Berlín Occidental. Con la caída del Muro, el recinto cambió dueños y pasó a llamarse Spreepark. Se modernizaron las atracciones y estuvo funcionando hasta 2002, cuando sus gestores decicieron cerrarlo debido a problemas económicos. Hasta hace unos años, ha permanecido abandonado y sólo los más valientes se atrevían a pasear entre sus viejas atracciones.

 

2. Joyland, Wichita (EE.UU.)

Este centro de ocio abrió sus puertas en 1949 y se mantuvo en activo hasta 2004, cuando cerró debido a desajustes económicos. Sus dueños no pudieron hacer frente a las deudas y se vieron obligados a clausurar su actividad, lo que atrajo la atención de vándalos y curiosos que se han dedicado a destrozar lo que quedaba de él.

Años atrás se organizó un proyecto de restauración que implicaba a la comunidad de Wichita, y además en 2014 se ha anunciado que la dueña de Joyland, Margaret Nelson Spear, ha donado el tiovivo del parque al Jardín Botánico de la ciudad y el objetivo es que se resature por completo.

 

3. Takakonuma Greenland, Hobara (Japón)

Los años 70 supusieron el auge de los parques de atracciones en Japón y se convirtieron en uno de los negocios más lucrativos del país. Pero como pasa en muchas ocasiones, el entusiasmo del principio acaba convirtiéndose en aburrimiento y cuando se trata de un negocio como este, el aburrimiento se traduce en bancarrota.

El parque de Takakonuma se abrió en 1973 y en su momento tuvo la mayor montaña rusa del mundo, el “Dragón Blanco”. Su funcionamiento fue viento en popa hasta los años 80, cuando la escasa inversión provocó que las atracciones fuesen quedando anticuadas. A este hecho se unió la sucesión de varios accidentes, lo que provocó una crisis financiera que acabó en el cierre del parque.

 

4. Jazzland de Six Flags, en Nueva Orleans (EE.UU.)

El Jazzland de Nueva Orleans se inauguró en el año 2000 y tuvo una corta vida. La destrucción que ocasionó el paso del huracán Katrina no perdonó a la zona donde se sitúa este centro de ocio cuyos edificios quedaron dañados hasta en un 70%. La mayoría de las atracciones a ras de suelo quedaron inservibles durante la inhundación.

Desde entonces ha habido intereses de restaurar y ampliar el parque, pero las únicas acciones prácticas que se han llevado a cabo han sido la grabación de algunas escenas de películas producidas por 20th Century Fox, como las de la isla de Polifemo en la cinta Percy Jackson y el mar de los monstruos.

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Melissa Golden / Redux

 

5. Parque de Atracciones de Prípyat, Prípyat (Ucrania)

Este es uno de los parques de atracciones abandonados más famosos que existen y lo es por los trágicos motivos de su abandono: el accidente nuclear de Chernobil. La ciudad de Pripyat se encuentra a tan sólo 1,5 km de la planta donde se produjo el accidente en 1989, y su población, de cerca de 40.000 habitantes, se vio obligada a huir de la zona por motivos evidentes.

Algunas de sus atracciones nunca llegaron a funcionar, como la noria amarilla, cuya inauguración estaba prevista para 5 días después del trágico accidente.

 

6. Okpo Land, Okpo-dong (Corea del Sur)

El cierre de este famoso parque de atracciones surcorano se debió a la sucesión de varios accidentes mortales, incluída la muerte de un niño al caer de una de las vagonestas de una atracción. Estos fallos de seguridad provocaron la indignación de la población y las repercusiones económicas para el parque fueron devastadoras. Se cerró en 1999 y a día de hoy se ha retirado todo lo que quedaba de él para facilitar la construcción de un nuevo hotel.

 

7. Dadipark, Dadizele (Bélgica)

Dadipark abrió en 1949 y se convirtió en el primer parque de atracciones privado de Bélgica. En los80 cambió de dueños y durante los años siguientes produjeron algunos accidentes por falta de inversión y mantenimiento lo que desembocó en su cierre en 2003.