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8 errores que todo el mundo comete cuando cocina carne

cocinar carne destacada
La carne es una de las comidas más cotizadas en la cocina. No sólo los grandes expertos cocineros la utilizan a menudo sacándole el máximo sabor posible, en las casas a diario se consume mucha carne que se cocina de varias maneras diferentes.

Un simple filete puede sacarnos de un apuro y, siendo sinceros, no hay que ser ningún prodigioso cocinero para saber asarlo rápidamente. Sin embargo, si te gusta disfrutar de la carne, si es cierto que hay algunos errores que solemos cometer sin darnos cuenta.

Estos errores no ponen en riesgo nuestra salud, pero sí evitan que disfrutemos de la carne tanto como nos gustaría. Y ojo, no me refiero a comprar una carne mucho más cara, sino a saber comprarla y cocinarla. Para conseguirlo, lo más importante es evitar estos errores:

√ćndice

    1. Comprar la carne incorrecta

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    Hay muchas cosas que pueden salir mal y arruinar nuestra comida de carne, pero la principal que debemos evitar es comprar una carne mala. Si queremos comer un buen bistec lo que debemos hacer es comer un buen bistec.

    Como hemos dicho, esto no quiere decir que tengamos que gastarnos más dinero, ya que muchas veces sube el precio de la carne que «se pone de moda». Dependiendo de la comida que queramos preparar elegiremos un tipo u otro, las secciones del hombro, el lomo, la falda y la parte baja del estómago son siempre buenas opciones, por ejemplo.

    2. Huimos de la grasa

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    Si tenemos dos cortes de carne, uno con más grasa que otro, tendemos a elegir el que menos grasa tiene. Es comprensible si pensamos en las calorías, pero no sí pensamos en el sabor de la carne. Y es que no debemos olvidar que la grasa es lo que le da sabor y jugosidad a los filetes.

    Tanto es así que la carne de alta calidad se distingue por una apariencia jaspeada, es decir, una distribución uniforme de la grasa, como si se tratara de salpicaduras.

    3. Compramos carne en el lugar incorrecto

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    Los supermercados nos facilitan la vida porque tenemos en un mismo recinto todo lo que podamos necesitar. Muchas veces incluso la carne viene fileteada y envasada dispuesta a ser consumida en cuanto quieras. Sin embargo, aunque las etiquetas nos orientan sobre lo que vamos a comprar, lo mejor que podemos hacer es acudir a un sitio especializado: nuestra carnicería de confianza.

    Un carnicero es el que mejor te va a orientar sobre las piezas que debes comprar para tus platos y también sobre su calidad, incluso sobre el origen de la vaca.

    4. La temperatura de la carne

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    Generalmente compramos comida que cocinaremos otro día, por lo que mientras tanto lo mantenemos en la nevera o el congelador. Sea como sea, generalmente sacamos la carne un poco antes de cocinarla para que se quede a temperatura ambiente y esto en realidad es un error si queremos retener su sabor.

    La carne no tiene que estar muy cocinada, ni siquiera tiene que estarlo uniformemente, por lo que el frío juega en nuestro favor a la hora de cocinarla. La humedad retenida dará más jugosidad a la carne evitando el exceso de cocción.

    5. Sazonamos mal la carne

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    Cuando vamos a cocinar un filete siempre lo condimentamos pero, ¿crees que lo suficiente? Generalmente, como mínimo, ponemos sal por toda la superficie, quizás por ambas caras. Pero lo cierto es que es un error pensar que así condimentamos bien la carne.

    Tenemos que tener en cuenta de que la carne tiene un efecto iceberg, y es que la mayor parte de la carne está por debajo de la superficie. Por este motivo es importante que al condimentar la carne frotemos sobre la superficie para que se introduzca a través de las fibras.

    Si bien es cierto que la sal es el condimento fundamental hay muchas recetas que incorporan otras especias, aunque eso ya es cuestión del gusto de cada uno.

    6. Usamos el mejor aceite para cocinar la mejor carne

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    Hemos ido a la carnicería y hemos comprado el mejor filete que había, así que esta noche nos proponemos sorprender a todos lo invitados. Si tenemos el mejor filete, sin duda utilizamos nuestro mejor aceite: aceite de oliva virgen extra. ¡Error!

    Este aceite es la mejor opción para las cosas en crudo pero desde luego no lo es para asar un filete de carne, te explicamos por qué:

    El aceite de oliva virgen extra tiene un punto de humo cerca de 160ºC, es decir, cuando llega a esa temperatura el aceite comienza a ser humo. La mantequilla tiene un punto de humo un poco superior, 180ºC, por lo que tampoco es recomendable. Todos los aceites más puros son peores para la cocción de nuestro filete, en pocas palabras: cuanto más claro sea el aceite, mejor. Lo ideal es que tenga un punto de humo superior a los 200ºC, como el aceite de canola o el aceite de oliva ligero.

    7. Sólo le damos la vuelta a la carne una vez

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    Esta es una de las prácticas más habituales cuando asamos carne, le damos la vuelta solamente una vez a mitad de la cocción. Desde luego, después de tantos años cocinando así la carne, no diremos que es una manera incorrecta de hacerlo, pero sí es cierto que quizás no es la más adecuada.

    Darle la vuelta al filete cada pocos segundos nos permite que el exceso de calor desaparezca y por lo tanto, la carne se cocina más uniformemente. Si dejamos mucho tiempo un filete cocinándose sobre un mismo lado, el calor hará que la carne cerca de la superficie se reseque. Es por eso que girarla varias veces nos dará un mejor resultado.

    8. No la dejamos reposar

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    Cuando cocinamos un buen filete no esperamos ni un sólo segundo para comenzar a disfrutarlo, sin embargo esto también es un error. Cuando la carne está en el fuego, las fibras se contraer y el líquido se exprime. Si sacamos un filete del fuego e inmediatamente lo cortamos, la jugosidad se pierde y la carne se quedará más rígida.

    Lo mejor que podemos hacer es envolver el filete en papel de aluminio y dejarlo reposar durante 10 o 15 minutos. Esto permitirá que las fibras se relajen y que vuelvan a soltar de nuevo todo el jugo.

    Fuente: Mashed