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Consejos de pocería y fontanería: mantenimiento y averías

tuberias
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Las tuberías de nuestros hogares y negocios son las grandes olvidadas de las reformas y mantenimiento, pero cuidar de ellas es imprescindible, como hacemos con cualquier otro aspecto de la casa, si queremos ahorrar dinero y evitar problemas que pueden complicarnos la vida como atascos, roturas y otras averías.

Uno de los problemas más comunes cuando nos ocurre algo con respecto a las tuberías, es que no podemos identificar con facilidad el foco, la rotura, o la avería, porque no se ve a simple vista, al encontrarse enterradas.

Existe sin embargo la inspección de tuberías con cámara, que utilizan empresas de pocería profesionales, a la hora de encontrar la raíz del problema sin necesidad de destrozar los espacios y sin hacer zanjas, logrando resultados y respuestas mucho antes que con métodos tradicionales.

Índice

    ¿Cuáles son las averías más comunes a las que debemos prestar especial atención?

    1.  Goteo de grifos

    El goteo de los grifos es de lo más común cuando hablamos de problemas de fontanería. Esto es porque los materiales se debilitan con el uso, y las juntas estancas se deterioran hasta que dejan filtrar pequeñas cantidades de agua que cae intermitentemente o contínuamente por la boca del grifo.

    Cuando nos encontramos con este problema deberemos cambiar las juntas por unas nuevas. Para ello, siempre es importante cortar la llave de paso de agua debajo de nuestro lavabo. Una vez sepamos la medida, podemos sustituir la junta de estanqueidad por otra que sea del mismo diámetro y además cambiar las juntas tóricas, que normalmente encontraremos igualmente deterioradas, esto nos evitará futuras fugas de agua. Ya simplemente tendríamos que enroscar de nuevo las válvulas y volver a montar el grifo.

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    2.  Pérdida de agua en la cisterna

    Si lo que nos encontramos es una fuga de agua en nuestra cisterna, lo primero que tendremos que hacer será dejar visible el mecanismo. Para ello, lo que hacemos es aflojar el tirador de la cubeta y abrir la tapadera.

    En primer lugar conviene ver si el flotador está correctamente regulado apretando el tornillo. Si aún así la fuga persiste, lo que haremos será vaciar la cisterna y cortar la llave de paso.

    Una vez hayamos retirado los elementos nos vamos a encontrar con una zapata de goma que suele estar en mal estado y desgastada, y que es la que da paso al inodoro. Lo que tenemos que hacer es aflojar la tuerca que sujeta a la junta y colocar una goma nueva.

    3.  Atasco de las tuberías

    Cuando se trata de desatascar las tuberías cada vez es más común utilizar desatascadores químicos. Sin embargo, estos productos pueden afectar negativamente a las propias tuberías, sobre todo si estas tienen mucho tiempo o sabemos que están en mal estado. Por lo tanto, es preferible y además nada contaminante utilizar los desatascadores mecánicos, que de todas formas siempre hay que usar con precaución.

    En el caso de atascos en tuberías del saneamiento (las horizontales) es recomendable elegir una empresa de pocería para solucionar el problema.

    ¿Cuál es el mejor mantenimiento?

    Si se trata de mantener la red de saneamiento tanto de una vivienda particular, como una empresa o una comunidad de propietarios, es necesario contratar una empresa de pocería que realice mantenimientos preventivos que nos permitirán mantener las tuberías en perfecto estado y aumentar así su vida útil.

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    Este servicio no es posible realizarlo a nivel particular.

    En cuanto al mantenimiento de las tuberías interiores, podemos realizar sencillas pautas que nos ayudarán a mantener las tuberías y evitar atascos:

    Colocando filtros

    Muchos de los desagües que tenemos en casa, como el fregadero o la ducha, reciben una gran cantidad de desechos a lo largo del tiempo de forma continuada, por lo que poner un filtro siempre nos facilitará la tarea de limpiar los desagües impidiendo el paso de los desechos. Normalmente el fregadero cuenta con uno, pero si podemos colocar algún tipo de filtro en la ducha etc. nos ahorraremos muchos disgustos.

    No verter grasa ni aceite

    Esto que parece algo muy obvio, sigue siendo un problema muy común que desencadena en averías muy difíciles de solucionar, y que afectan incluso a veces al alcantarillado. No verter por el inodoro u otros desagües grasas o aceites es fundamental si queremos que nuestras tuberías gocen de buena salud. Guardar en un bidón estos restos grasos y reciclándolos correctamente evitaremos problemas graves.

    Nunca tirar toallitas, ni compresas, ni pañales

    Tirar toallitas por el inodoro es uno de los mayores errores que se pueden cometer. Las toallitas no son biodegradables, pese a las indicaciones del envase, y a su paso por las depuradoras se deshilachan y acaban atascando y dañando la red de saneamiento.

    Por eso, las toallitas, compresas, etc. deben eliminarse al cubo de la basura.

    Si sigues estos sencillos consejos, conseguirás alargar la vida útil de las tuberías de tu hogar.

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