La gente joven está viviendo una realidad muy diferente a la que han vivido generaciones pasadas. La crisis económica ha hecho que muchas personas renuncien a la idea de tener una casa en propiedad o que incluso el alquiler nos parezca un gasto desorbitado.

Sin embargo, lejos de dejarse intimidar por la situación, los jóvenes han salido adelante con nuevas ideas. Y es que la casa idea no tiene por qué ser una mansión, ni costar un dineral construirla, sólo tiene que tener lo necesario para vivir, aunque sea en pocos metros cuadrados.  Las casas pequeñas, en este sentido, se han convertido en un auténtico fenómeno. Casas de muy pocos metros cuadrados que cuentan con una distribución formidable. Las casas rodantes, las caravanas o las conversiones de viejos furgones en viviendas, también es otro claro ejemplo de las nuevas viviendas de las que hablamos.

Lo que más nos ha sorprendido de esto último es que la gente ha aprendido a remodelar sus furgonetas para convertirlas en una casa rodante, aunque no tuviese experiencia en carpintería ni electricidad, da igual, todo es posible.

Christine On, una chica de California, Estados Unidos, decidió convertir su furgoneta Chevrolet en una casa, y aunque no tenía ninguna experiencia, disfrutó de cada segundo de la reforma. Para nuestra suerte, Cristine decidió grabar todo el proceso que, como no podía dedicarse a él a tiempo completo, le llevó 2 años y 8 meses terminarlo del todo.

Pero sin duda, cuando veas el final del vídeo, estarás de acuerdo conmigo en que todo ese esfuerzo ha merecido la pena. ¿Te animarías a una aventura así?

Fuente: Defying Normal