Nuestro cuerpo es mucho más inteligente de lo que pensamos y constantemente tiene reacciones que nos protegen. Algunas reacciones son tan frecuentes que nos hemos acostumbrado a ellas sin detenernos a analizarlas. Son cosas que pasan y ya está.

Nuestro instinto animal siempre busca la supervivencia y se adapta al medio o a los peligros que pueden acechar. No sólo nos pasa a nosotros, los humanos, los animales también son capaces de cambiar algún aspecto físico para protegerse de posibles peligros.

¿Cuánto crees que conoces a tu cuerpo y sus mecanismos de defensa? ¿Serías capaz de mencionar al menos 5 transformaciones que sufre tu cuerpo para defenderse mejor? Como hemos dicho, estamos tan acostumbrados a ellos que suelen pasar desapercibidos y la mayoría de veces no sabemos ni que se trata de un mecanismo de defensa.

Hoy queremos demostrártelo con 9 reacciones que tiene nuestro cuerpo, reacciones que nos pasan a diario y que seguramente no sabíamos ni que eran mecanismos de defensa. ¡Atentos!

1. La piel de gallina

Generalmente la piel se nos eriza cuando tenemos frío, y es que esta transformación que sufre nuestro cuerpo no es otra cosa que el mecanismo del mismo para reducir la cantidad de calor que desprendemos por la piel, y así mantenernos caliente por más tiempo.

2. Espasmos al dormir

Seguro que alguna vez os ha pasado que cuando nos acostamos a dormir el cuerpo tiene una especie de espasmos y nosotros sentimos como si cayéramos al vacío antes de despertarnos. Pues bien, eso nos sucede cuando todos los músculos se contraen, y es que al empezar a dormir, nuestra respiración y el latido del corazón disminuye. Nuestro cerebro, muy preocupado, interpreta esas señales como una posible muerte y hace a tu cuerpo reaccionar así para salvarnos.

3. Los estornudos

Quizás es una de las más predecibles, porque evidentemente estornudamos cuando tenemos demasiados microbios, polvo o alérgenos en nuestras fosas nasales. Nuestro cuerpo estornuda para liberarnos de ellos y generalmente lo hacemos dos veces seguidas, para que no quede ni rastro dentro.

4. La pérdida de memoria

Incluso esto es un método de supervivencia, ya que este trance lo solemos pasar después de una experiencia desagradable, tanto, que nuestro cerebro cree que es mejor borrarla para poder seguir viviendo en paz.

5. Los bostezos

Bostezamos cuando vemos a otra persona bostezar, pero también como un método para enfriar nuestro cerebro, generalmente después de que se haya sobrecargado, por ejemplo, por exceso de información.

6. Los dedos arrugados

Os habréis dado cuenta de que cuando estamos mucho tiempo en el agua nuestros dedos de la mano se arrugan mucho. Pues bien, nuestro cuerpo reacciona así cuando hay mucha humedad porque interpreta que estamos en un lugar resbaloso. Al arrugar la piel de las manos, tendremos mayor sujeción y por lo tanto mayor seguridad.

7. Las lágrimas

Las lágrimas actúan como protección cuando algún objeto extraño entra en contacto con la membrana del ojo, como por ejemplo una mota de polvo. Pero además, algunos estudios demuestran que nuestros cuerpos en situaciones de estrés genera lágrimas con la intención de distraer a la persona del dolor que siente.

8. El hipo

El hipo tiene muchas causas pero el objetivo siempre es defendernos. Y es que generalmente el hipo nos da cuando comemos o bebemos rápido, mucha cantidad o en trozos grandes. Es entonces cuando nuestro nervio neumogástrico, que está relacionado con el estómago y el diafragma, se irrita.

9. Los estiramientos

Muchas veces tenemos la necesidad de estirarnos para así preparar a nuestro cuerpo para un determinado esfuerzo físico. Estirar ayuda a nuestros músculos, a nuestro flujo sanguíneo e incluso a nuestro estado de ánimo.

Fuente: genial.guru