La crisis económica de los últimos años ha obligado a muchas personas a buscar maneras alternativas de vivir, más allá de lo convencional, de tener una casa grande en la que alojarnos, un trabajo fijo, etc.

Las cosas han cambiado y mucha gente, lejos de dejarse intimidar por la situación, ha salido adelante con creatividad, trabajo y esfuerzo. A veces un cambio de vida es lo que necesitamos para darnos cuenta de cuáles deberían ser nuestras prioridades, y preocuparnos un poco más por vivir que por sobrevivir.

Cuando un joven llamado Patrick Schmidt se quedó en paro tuvo claro que esa era la oportunidad de cambiar las cosas. Siempre había trabajado tanto que no tenía tiempo para pasarlo en su apartamento, apartamento por el que pagaba una elevada renta cada mes. Fue entonces cuando hizo las maletas e invirtió sus ahorros en comprar un viejo autobús de 1990. Se trasladó con él hasta Las Vegas, a casa de sus padres, y allí se puso manos a la obra para convertir el autobús en su nueva casa. Una transformación, cuanto menos, extraordinaria.

Tener una casa rodante se había convertido en un sueño que Patrick podía hacer realidad

Compró un viejo autobús al que llamó “Big Blue”, el que pronto sería su nuevo hogar

Le quedaba mucho trabajo por delante. Empezó por vaciar todo el interior y limpiarlo bien

Limpió bien toda la superficie y comenzó a poner aislantes en las paredes, techo y suelo

Con la ayuda de su padre, Patrick fue recubriendo todas las paredes sobre el aislante

Recubrió el suelo con tarima de madera

Incorporó un aparato de aire acondicionado para sobrevivir tanto al frío como al calor

También instaló placas solares en el techo

El autobús ahora tiene todo tipo de detalles, como una cocina, un baño y por supuesto, zona de descanso

Fue un trabajo de meses, pero sin duda mereció la pena el esfuerzo y la inversión

Tiene iluminación LED y todo tipo de electrodomésticos necesarios

No es que ahora tenga el baño más espacioso del mundo, pero sí es todo lo que él necesita

Ahora puede viajar por todo el mundo y, aunque no tenga una casa fija, siempre se siente en su hogar

Una experiencia que sin duda cambiaría la vida de cualquiera

Fuente: boredomtherapy