Muchas veces no tenemos el jardín tal y como nos gustaría por total desconocimiento. No hace falta ser expertos jardineros para conseguir plantar lo que queramos y que, además, quede un lugar bonito.

Un jardín lo podemos utilizar como espacio para el ocio pero también podemos aprovecharlo, al menos un rincón, para cultivar algunas de las verduras o especias que más nos gusten. La experiencia es un grado y seguro que cada día que pasa se nos va dando mejor, pero si podemos acelerar el proceso con algunos prácticos trucos, mejor que mejor.

Es por eso que hoy vamos a compartir con vosotros una serie de trucos que os ayudarán no sólo conseguir una decoración creativa y original, sino también a facilitar todas las tareas de jardinería. Después de conocerlas, prácticamente podrás acreditarte como el jardinero del año.

1. Si te gusta la simetría, utiliza una bandeja para hornear muffins para crear cuadrículas perfectas donde puedes plantar

2. Recicla botellas de vidrio para crear una vistosa pasarela

3. Un martillo y un par de cucharas pueden ayudarte a diferenciar unas plantas de otras

Con la ayuda del martillo consigue cucharas planas y después píntalas y escribe el nombre de la planta. Puedes ser tan creativo como quieras y además se presenta como una tarea perfecta en la que pueden participar los más pequeños de la casa.

Si no quieres utilizar cucharas de metal, las de plástico también valen.

4. Si reciclas las latas de refrescos también puedes conseguir bonitos maceteros que decoren

Sólo tienes que pintarlas y decorarlas como quieras

5. Para que tus plantas siempre estén hidratadas sólo tienes que llenar una botella de agua y colocarla en la tierra boca abajo rápidamente. El agua se irá filtrando gradualmente

6. Cualquier lugar es bueno para plantar, incluso un lavabo reciclado

7. Si los animales entorpecen la cosecha, prueba a colocar tenedores de plástico alrededor de las plantaciones

8. Un viejo colador puede ser un macetero colgante perfecto

Si además le añades unos cubiertos o algo de metal hará que con el viento suene.

9. Muchos de nuestros desechos pueden convertirse en un compost perfecto para nuestro jardín

La piel del plátano es un claro ejemplo de ello, que añaden calcio, magnesio, azufre, fosfato, potasio y sodio a nuestro suelo.

Los posos de café también, puedes añadirlo directamente a la tierra.

O las cáscara de huevos, las que debes dejar secar tres días antes de agregarlas a la tierra.

10. Las botellas nos pueden ayudar a tener más plantas en un espacio reducido

Fuente: Wimp