Hace muchos años que el ser humano ha buscado las mejores técnicas para construir refugios seguros. Desde luego, hemos avanzado en ese término, no sólo construimos casas más fuertes y seguras sino que además se utilizan técnicas que aceleran el proceso.

Para ello, la tecnología ha sido esencial, se han inventado una serie de máquinas que hacen que el trabajo sea mucho más fácil y, por ende, mucho más rápido. Sin embargo, tal y como se suele decir, la experiencia es un grado, y muchas veces se ven resultados sorprendentes en profesionales que no necesitan maquinaria ninguna, sino que el ingenio y la agudeza son más que suficientes.

Seamos o no apasionados de la construcción, hay habilidades que nos llaman la atención y nos embelesan, como la destreza del albañil que hoy te queremos enseñar. Nos trasladamos hasta Teralba, en Australia, y allí, en lo que parecía ser la construcción de un muro convencional, nos encontramos algo muy atípico: los últimos ladrillos del muro están colocados en forma vertical, como para hacer el efecto dominó.

Efectivamente, cuando los ladrillos comienzan a caer se produce una cadena que hace que los ladrillos de todo el muro queden inclinados uno sobre el otro, nada sorprendente si alguna vez has visto este efecto con fichas de dominó. Sin embargo, la clave está en el último ladrillo, que está colocado de una manera especial que consigue un efecto realmente sorprendente y casi hipnótico. Descúbrelo en este vídeo:

Fuente: ViralHog