Si pensamos en el desierto seguro que lo primero que nos viene a la mente es arena, camellos y calor, mucho calor. Y es que estos terrenos áridos se caracterizan por tener unas temperaturas extremas, generalmente mucho calor por el día y frío por la noche.

El desierto del Sáhara es el más cálido del mundo y el tercero más grande, después de la Antártida y el Ártico. Tiene una extensión comparable con la de Estados Unidos o China, ocupando la mayor parte de África del Norte.

Pues bien, en los últimos días el Sáhara ha sido noticia por un hecho, cuanto menos, extraño. Y es que el 19 de Diciembre amaneció el desierto nevado cerca de una ciudad de Argelia llamada Ain Sefra.

Karim Bouchetata, un ciudadano aficionado a la fotografía, no se lo pensó dos veces antes de agarrar su cámara e inmortalizar la estampa, ya que la mezcla de la arena y la nieve dejó un paisaje inigualable.

La nieve apenas duró unas horas, pero las suficientes para que a Karim le diera tiempo de hacer unas fotografías que están dando la vuelta al mundo. Aunque esto puede resultar impactante y ha puesto sobre la mesa, una vez más, el debate sobre el cambio climático sobre la mesa. Sin embargo, esta ciudad, Ain Sefra, se encuentra a una altura de 1000 metros sobre el mar, por lo que no es un hecho tan extraordinario como imaginamos. Como ha confesado el mismo autor, es raro, pero no rarísimo.

Fuente: boredpanda, wikipedia