El arroz es un alimento muy consumido en todo el mundo y aunque su cultivo se originó en el continente asiático, lo cierto es que se ha extendido a otras regiones como por ejemplo América del Sur.

En prácticamente todas las culturas gastronómicas se consume el arroz asiduamente. Sin embargo, cocinarlo de forma incorrecta puede acabar resultando perjudicial para la salud. Y es que se ha demostrado que los cultivos de arroz provocan la aparición de arsénico inorgánico, algo que puede resultar tóxico con el paso del tiempo.

Bien es cierto que la industria alimenticia está supervisada por muchos organismos que establecen unos tratamientos mínimos para los alimentos. Tiene que quedar claro que no nos vamos a morir por comer arroz, porque en tal caso directamente no se vendería en supermercados. Sencillamente estamos buscando la manera más saludable de consumir arroz para que esta sustancia tóxica no nos afecte.

Como el arroz se cultiva en terrenos inundados, el arsénico se queda en los minerales del suelo. El arroz, a medida que se desarrolla, va acumulando arsénico en la cáscara externa, es por ello que se ha demostrado que el arroz integral (que es el que comemos con cáscara) suele contener más arsénico que el arroz refinado, o arroz blanco.

En un programa de la BBC británica han querido compartir cuál es el mejor método para cocinar el arroz y liberarlo así de los restos de arsénico que pueda tener.

La primera opción es utilizar cinco partes de agua por cada parte de arroz, reduciendo así el arsénico en un 50%. La segunda opción, por el contrario, nos invita a dejar el arroz en remojo durante toda la noche antes de cocinarlo, reduciendo el arsénico en un 80%.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que al dejar el arroz en remojo tanto tiempo también es cierto que se pierden algunos nutrientes característicos de este alimento.

Y tú, ¿cómo sueles cocinar el arroz?

Fuente: Huffingtonpost