El cuidado del medio ambiente es una de las principales preocupaciones de los gobiernos de todo el mundo. Para ello el reciclaje es una práctica indispensable, ya que así se ahorra mucha energía, se evita contaminación y se aumenta el provecho de los recursos.

Pues bien, si hay alguna ciudad ejemplar en este sentido, esa sin duda es Kamikatsu, una ciudad japonesa que recicla la mayor parte de sus residuos. Tanto es así, que gracias a la correcta separación y reutilización de residuos se logra reciclar nada más y nada menos que el 90% de los desechos de la ciudad.

No penséis que esto se ha logrado gracias a una amplia flota de contenedores o camiones de basura, todo lo contrario, en Kamikatsu es cada persona la responsable de llevar sus desechos ya separados a los centros de estación de recogida. Esto es posible e incluso más viable para la ciudad porque se trata de un lugar montañoso con casas muy dispersas y una población no muy elevada.

El programa Residuos Cero, que comenzó en el año 2001, ha conseguido disminuir la incineración de residuos y han llegado incluso a rechazar las subvenciones que les permitirían instalar dos nuevas plantas incineradoras. Pero, ¿qué han hecho en su lugar?

Una de las medidas que se han tomado es la creación de un punto de encuentro en el que la gente puede hacer trueque con las cosas que ya no quiere por otras que pueden servirles de gran utilidad. Además, también se ha creado un programa para la realización de compost -fertilizantes- que se pueden hacer con los desechos orgánicos. Tienen 34 clasificaciones para el reciclaje y es por eso que se le consigue sacar el máximo provecho a cada cosa.

Como no podía ser de otra manera, en esta misma ciudad se ha inaugurado un bar hecho únicamente de materiales reciclados. Desde viejas maderas, botellas de vidrio, cajones de plásticos y un largo etcétera.

Kamikatz Public House es el bar más ecológico del mundo, ganando incluso el premio Wan Award Sustainable Buidings 2016, uno de los premios de arquitectura sostenible más importante del mundo.

No penséis que siendo un bar de estas características el diseño se queda atrás, precisamente este bar ha conseguido combinar muy bien la sostenibilidad con el diseño, teniendo un interior muy agradable. Podemos encontrar bonitas lámparas hechas con botellas de vidrio, estanterías hechas con cajones plásticos, se cubrió las paredes y los sueles con madera reciclada, etc.

Se trata de un bar lo suficientemente grande como para tener en su interior la producción de sus propios alimentos y bebidas. De esta manera, el pub se ha convertido en un punto de encuentro y de ocio de todos los vecinos de Kamikatz.

Fuente: LaBioguia, Japonandmore