No sé vosotros, pero en Casas Increíbles ya nos estamos preparando para las próximas Navidades, con mucha ilusión y ganas. Las calles ya se están abarrotando de gente que busca el regalo perfecto, las luces de la calle ya nos recuerdan que estamos en el último mes del año y, por supuesto, nosotros ponemos nuestra casa a punto para las reuniones familiares.

A nosotros nos toca desempolvar las guirnaldas, montar el árbol, colgar las luces y envolver regalos. Nuestra casa durante estas semanas tiene un aire especial que a nosotros nos gusta renovar cada año, con ideas frescas, económicas y originales.

Si bien es cierto que ya hemos dado algunos consejos para que estas fiestas no te pillen desprevenido, hoy queremos evitar algo muy importante: que tu decoración navideña no resulte excesiva.

Y es que hay algunos errores que solemos cometer a la hora de decorar nuestra casa que pueden arruinar hasta la foto más emotiva. ¡Comenzamos!

1. Iluminar la casa como una feria

Es Navidad, sí, las luces hacen bonito y dan un toque bohemio y alegre a nuestra casa. Pero eso no significa que tengamos que llenar de arriba a abajo nuestra casa con luces de diferentes colores. Sé selectivo, busca los sitios que necesitan más luz o rincones que quieras destacar. Un exceso de luz puede convertir el lugar en desagradable.

2. Poner adornos sin mesura

Con esto no nos referimos tanto a la cantidad, que también, sino a los colores y estilos. Como cualquier decoración, es importante que sigamos una línea coherente. Escoge 3 colores que te gusten para decorar tu casa en estas fechas y busca elementos con esos colores. Hay estilos para todos los gustos.

3. Reutilizar está bien, pero con un límite

Después de 20 años decorando nuestra casa seguimos utilizando los mismos adornos, pero tenemos que tener en cuenta que ya no se ven igual de bonitos. Siempre hay elementos que nos gusta conservar, pero no hace falta que sea absolutamente toda la decoración. Selecciona los elementos que más te gustan y renueva el resto, tu casa lo agradecerá.

4. Brillar hasta que no puedas abrir los ojos

En esta época parece que también se lleva mucho todo lo que sea brillante. Y lo cierto es que está bien, puede ser bonito y crear glamour, pero con límites. No hace falta que llenemos nuestra casa de cosas brillantes y doradas, con algunos detalles es suficiente.

5. Centros de mesa artificiales

Decorar la mesa en las comidas señaladas es casi tan importante como nuestro propio árbol, pero no por ello tenemos que caer en lo cutre, ya que puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Las flores artificiales arruinarán nuestra mesa, es mucha mejor opción hacer un centro de mesa con elementos naturales, flores secas, velas, guirnaldas, etc.

6. Renovar sí, pero no cada año

Antes mencionábamos lo importante que es renovar los elementos de decoración, y sí, algunos nunca está de más cambiar. Sin embargo, eso no significa que después de cada año nos deshagamos de absolutamente todo lo adquirido. Si te gusta seguir las tendencias, seguro que hay mil maneras económicas de adaptar todos tus elementos decorativos a la nueva moda.

7. Decoración con música, una tortura

Nos puede resultar gracioso comprar una figura que tiene música, una guirnalda que suena, o un sinfín de posibilidades sonoras que encontramos en el mercado, pero no lo es, de verdad.

Los sonidos repetitivos nos acaban taladrando la cabeza y lo que parece gracioso, tierno u original, acaba siendo eso, una tortura. Evita que tu decoración suene.

8. Llenamos todo de velas… ¡aromáticas!

Las velas dan un ambiente genial a nuestra casa, sobre todo cuando cae la noche. Repartir velas, cuidadosamente, por doquier está bien, pero siempre y cuando no sean aromáticas. De lo contrario, sólo querremos sacar la cabeza por la ventana.

Fuente: proyecto.habitissimo